
La vuelta al cole es sinónimo de vuelta a la rutina. Nuestros peques llevan casi tres meses sin ir al cole en los que las costumbres han cambiado, tanto para los niños como para los papás.
Es normal que este cambio produzca cierto estrés para el hogar. Las rutinas son menos flexibles y hay que volver a tener contacto con las responsabilidades.
Además, algunos peques que cambian de ciclo tienen que adaptarse a los nuevos compañeros, profesores o incluso centro. Algo que para algunos de ellos es muy importante y lo viven muy intensamente, algunos contentos y expectantes, pero otros con nervios, angustia o miedo. Por no hablar de como lo vivimos las mamás y papás, que poco se habla, pero también nos sentimos más irascibles por la cantidad de tareas que se nos sobrevienen (libros, uniformes, gastos, presión por adaptarnos rápidamente a los nuevos horarios, etc.) o nerviosos, angustiados e incluso culpables por cómo se sienten los más pequeños de la casa.
Algunas de las recomendaciones que podemos tener presentes para llevar mejor estos días son:
- Establecer unas rutinas claras progresivamente: podemos ir incorporando poco a poco los nuevos horarios y, dentro de ellos, ir introduciendo pequeñas responsabilidades que van a tener a lo largo del curso. Esto les ayudará a conocer progresivamente a sus nuevos compañeros y profesores. También es importante atender esas rutinas en cuanto a los horarios de las comidas y del sueño.
- Fomentar una actitud positiva hacia el cole: es importante darnos cuenta que nuestro lenguaje es súper importante de cara a cómo nuestro peque puede gestionar la situación. Generar espacios para hablar del tema puede ayudarnos también a ver qué emociones pueden estar experimentando y validándolas (aquí os dejamos algunos ejercicios para ayudarles a que el cole sea un espacio seguro para ellos y vivencien la vuelta y los cambios de ciclo o centro de forma más positiva)
- Introducir actividades escolares en familia. Podemos proponerles los primeros días hacer esas temáticas del cole que son motivantes juntos e incluso, buscar métodos que les llame más la atención, como a través del juego.
- Intentar generar encuentros previos antes de la entrada al cole con alguno de sus compañeros favoritos y así, de forma divertida, pueden ir entrando nuevamente en contacto con el entorno escolar.
- Seguir asegurándoles el tiempo libre ya que es necesario para desconectar, descansar y disfrutar.
Seguro que poco a poco vuestros peques se vayan adaptando a su rutina nueva. Nuestra actitud puede ayudarles mucho a vivir la vuelta al cole de una manera más adaptativa y funcional.
Y, sobre todo recuerda, que nuestros hijos pequeños lloren o estén angustiados con el comienzo del cole es muy común. Entenderlos, validarlos y darles mucho cariño es lo que “cura” la pupa emocional que sienten estos días. Y también que vayan viendo como poco a poco ese espacio extraño se va convirtiendo en un lugar seguro y divertido.
Elisa López y Sara Martínez.
Moala Psicología

Un comentario en “La vuelta al cole”