Cada vez los psicólogos escuchamos más de los pacientes las frases “esta persona es tóxica”, “es muy tóxica”, “no sé si soy tóxica”, “no quiero ser tóxica…”, etc.
El termino persona tóxica se ha popularizado mucho en los últimos tiempos y lo utilizamos de forma muy común en nuestro día a día. Cuando se utiliza, nos referimos a personas que inherentemente son negativas o perjudiciales en sí mismas para los demás e incluso para ellos mismos.
En mi opinión, me parece un concepto muy peligroso cuando lo ligamos a la persona en sí, NO EXISTEN LAS PERSONAS TÓXICAS, existen conductas o comportamientos “tóxicos” o relaciones “tóxicas”, pero esto no va ligado a la persona en sí misma. Es real, que hay personas, que por determinadas circunstancias personales, experiencias, etc. tienen muchas interacciones, comportamientos y actitudes perjudiciales con los demás. Pero yo me centraría más en los comportamientos y en las dinámicas que tienen un impacto negativo en el bienestar emocional de las personas involucradas, que en las personas en sí mismas.
Me parece peligroso utilizar alegremente este término, a pesar de que se está popularizando cada vez más en nuestras vidas diarias y sobre todo en las redes sociales. Creo que fácilmente caemos en la etiqueta del amigo, la novia o incluso de uno mismo, con la gran angustia que esto genera y las decisiones que nos lleva a tomar.
Las personas pueden mostrar comportamientos tóxicos en ciertas situaciones o momentos de sus vidas, y es posible que esas conductas no reflejen su verdadera naturaleza en todo momento. TODOS, en algunos momentos, en alguna interacción, incluso en relaciones sanas, tenemos conductas tóxicas. Lo importante es darse cuenta, reparar, e intentar no caer en lo mismo. Además, las relaciones pueden volverse tóxicas debido a patrones de interacción destructivos, pero eso no significa que todas las interacciones con esas personas sean negativas.
En lugar de etiquetar a las personas como «tóxicas», es más útil examinar comportamientos específicos y evaluar cómo impactan en tu bienestar emocional. Si una relación o ciertos comportamientos están afectando negativamente tu vida, es importante establecer límites saludables, buscar apoyo y, en algunos casos, considerar la posibilidad de alejarte de situaciones dañinas.
Algunas características que pueden llevarte a tomar conciencia de que tu relación (pareja, amistad, familia…) o incluso tu propia interacción con el resto, es “tóxica”, pueden ser:
- Negatividad constante. Centrarse siempre en lo negativo, quejarse y difundir un ambiente pesimista.
- Manipulación: utilizar tácticas manipuladoras para conseguir lo que se quiere, ya sea a través de la culpa, la victimización o la intimidación emocional.
- Egocentrismo: ser egocéntrico, priorizar sus propias necesidades y deseos sin considerar a los demás.
- Criticismo excesivo: Constantemente criticar a los demás, desvalorizando sus logros y creando un ambiente de desaprobación constante.
- Falta de empatía: dificultades para entender o mostrar empatía hacia los sentimientos y necesidades de los demás.
- Chismes y rumores: Participar en la difusión de chismes y rumores, creando un ambiente de desconfianza y tensión interpersonal.
- Competitividad destructiva: Buscar constantemente superar a los demás, incluso si eso significa perjudicar a otros en el proceso.
- Dependencia emocional: depender emocionalmente de los demás, generando una carga adicional para quienes están a su alrededor.
- Falta de límites: No respetar los límites personales y pueden invadir el espacio emocional y físico de los demás.
- Celos
Si nos fijamos en esto… es fácil que nos identifiquemos con algunos rasgos o características. Si es así, podemos trabajar en ello. O también es probable que identifiquemos a otros en estas u otras características. Las personas cambiamos, crecemos, evolucionamos. Lo que es más importante es identificar cuando una relación nos está generando malestar. Y ahí, poner límites claros, comunicarnos con el otro de forma asertiva y, si es necesario, alejarme de quién no me viene bien.
Sara Martínez. Psicóloga Sanitaria.
