
¡Hola embarazada! Lo primero de todo, bienvenida a este precioso y caótico mundo de la maternidad. Con esta publicación, queríamos que las mujeres embarazadas se puedan plantear si el correo de información que leemos en redes sociales siempre ayuda o a veces puede generar angustia.
A continuación os dejamos algunas frases que leemos a diario y que en ocasiones pueden, en algunas mujeres embarazadas, generar culpa o angustia:
Tu bebé sabe cuándo nacer/Nacerá cuando esté preparado:
Este mensaje puede hacer mucho daño a madres de bebés prematuros o a mujeres que han pasado por inducciones de parto por gestaciones cronológicamente prolongadas. En algunos casos, hay circunstancias médicas que influyen en el momento del nacimiento de los bebés.
¿Y qué pasa con los bebés que mueren intra-útero justo en las últimas semanas de gestación? ¿No supieron cuando nacer? A veces estas afirmaciones pueden generar mucho dolor, culpa e incertidumbre en mujeres que han sufrido una pérdida perinatal, sobre todo cuando no existe una causa clara de muerte intrauterina y la mujer piensa que esta muerte podría haberse evitado si su bebé hubiese nacido un día antes de morir.
Tu cuerpo sabe parir:
Hay mujeres que necesitan ayuda en sus partos, a través de fórceps o ventosas, o incluso terminando en cesárea. En los partos no sólo influye el cuerpo de la mujer, sino la situación del bebé o las circunstancias que rodean al parto. Las mujeres sabemos parir, pero a veces podemos necesitar ayuda.
Confía, todo va a ir bien en el embarazo:
Si bien lo más probable (afortunadamente) es que los embarazos transcurran sin complicaciones, en ocasiones hay mujeres con embarazos de riesgo o complicaciones, a las que escuchar esta frase les puede dañar mucho: ¿cómo voy a confiar en que todo va a ir bien si he tenido una muerte gestacional/perinatal previa o conozco a una mujer que la ha tenido, o si llevo con hemorragias todo el embarazo, o si he acudido a urgencias varias veces con amenaza de parto pretérmino…?
Tienes que estar tranquila. Si tienes miedo o ansiedad en el embarazo se lo vas a transmitir al bebé:
Mujeres que han tenido experiencias previas (ellas o mujeres de su entorno) de embarazos o partos complicados, sangrados, diagnósticos de enfermedades o malformaciones del bebé, abortos, pérdidas perinatales, etc. es normal que no confíen en que todo va a ir bien en su embarazo, es normal que las invada el miedo y la angustia en ocasiones y que estén deseando que el embarazo pase cuanto antes para tener a su bebé en brazos. En muchas ocasiones esta afirmación invalida la experiencia normal de miedo tras estas vivencias y con ello hace que la mujer sienta culpa por dañar a su bebé con sus emociones y por lo tanto, incrementa el miedo, entrando en un círculo difícil del que salir. ¿Cómo puede llevar un embarazo en total calma y paz una persona que ha tenido previamente este tipo de experiencias?
Disfruta del embarazo:
Muchas mujeres tienen síntomas incómodos o incluso limitantes durante el embarazo, o embarazos de riesgo. Decirles este tipo de frases puede generar culpa ya que se sentirán incapaces de disfrutar por el malestar que sienten, e incluso muchas veces, desearán que pase «pronto». Un tema tabú y que puede causar mucha incomprensión y soledad a estas madres, es cuando «desean perder al bebé o se arrepienten de haberse quedado embarazadas», algo que piensan, pero no comparten por miedo al juicio externo, pero que va en consonancia con la mala experiencia que están viviendo en sus embarazos.
Muchas veces es normal que el embarazo sea horrible, que no se disfrute o no se sienta como se supone que “se debería sentir”.
Las mujeres embarazadas necesitan confiar en los profesionales que las acompañan. Que la información que recibimos en redes nos sirva para ser conscientes de que podemos elegir buenos profesionales que nos acompañen en este momento tan importante de nuestra vida. Que la información que recibimos nos haga preguntarnos y preguntar. Pero sobre todo, que la información que recibimos nos genere calma y no angustia, ya que muchas veces nos “infoxicamos” y generamos en nuestras cabezas el efecto contrario al que se pretendía en un inicio.
Y sobre todo sabemos que estos mensajes que algunas profesionales expertas en la salud reproductiva de la mujer envían en redes sociales son con la mejor intención, para empoderar a la mujer embarazada y puérpera, desmedicalizar un evento de la vida que en la mayoría de los casos no debería ser medicalizado y dar información (la mayoría de las veces basada en la evidencia) para que las mujeres podamos decidir y ser dueñas de nuestros embarazos y partos.
Pero nosotras, con esta publicación, queremos transmitir cautela y calma a aquellas mujeres que sienten que lo hicieron mal, que no supieron decidir lo correcto o que se encontraron entre la espada y la pared en determinados momentos de su embarazo, parto e incluso postparto. Epidural o no, teta o no teta, parir tumbada o en cuclillas, tener miedo en el embarazo o sentirte segura, hacerte eco 5d o preferir las revisiones justas… Seguramente lo hiciste como sabías y podías, en el momento de vulnerabilidad en el que te encontrabas.
Sara Martínez (Psicóloga Sanitaria y Perinatal) Y Julia Cambra (Psiquiatra especializada en Salud Mental Perinatal)
